En las grandes urbes asociaron la comercialización de este tipo de proteína de origen animal como alternativa al consumo de carne vacuna por los precios elevados que se paga en las carnicerías.
Los datos reflejan una mayor diversificación en la ingesta de proteínas. Se destacan la carne porcina y aviar como las principales dinamizadoras del consumo total de carnes.
Mientras las exportaciones de carne vacuna se mantiene estable, el consumo interno continúa a la baja. Se observa un cambio en los háitos de comer carne.