Proyecto en el Senado bonaerense para instaurar el Día de las PYMES
Es para visibilizar su impacto productivo y laboral, en un contexto de cierre de muchas empresas. Sergio Vargas, senador bonaerense de Unión y Libertad, busca alinear a la provincia de Buenos Aires con la ONU y crear el Día de las PYMES, que sería el 27 de junio. Desde noviembre 2023 ya cerraron 5.000 Pymes en la Provincia.Mapa de las que están por cerrar.
El senador bonaerense y presidente de bloque de Unión y Libertad, Sergio Vargas, presentó un proyecto para instituir el 27 de junio como el “Día de las PYMES“, con el objetivo de reconocer el rol estratégico que cumplen las pequeñas y medianas empresas en el desarrollo económico, social y productivo de la provincia de Buenos Aires, en sintonía con la fecha ya establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En los fundamentos de la iniciativa, el legislador recordó que la ONU declaró el 27 de junio como el Día de las PYMES a través de una resolución firmada en 2017, bajo el pretexto de darle visibilidad internacional al aporte que realizan este tipo de compañías en materia de empleo, crecimiento económico y desarrollo social, informó Diputados Bonaerenses.
“Las PYMES constituyen uno de los pilares centrales de las economías contemporáneas. Según estimaciones de organismos internacionales, representan el 90% del total de las empresas a nivel global, generan entre el 60% y el 70% del empleo y aportan cerca del 50% del producto bruto mundial. Estos datos reflejan su impacto decisivo en la generación de empleo, la dinamización de la economía, la innovación y la inclusión productiva”, argumentó Vargas en el texto que ingresó al Senado bonaerense.
En la misma línea, el legislador de la Sexta sección electoral destacó que Argentina tuvo un papel central en la aprobación de la resolución de Naciones Unidas, ya que fue uno de los países impulsores de la iniciativa a nivel internacional.
En ese sentido, Vargas consideró que la provincia de Buenos Aires, por su peso dentro del aparato productivo argentino, debe avanzar en el reconocimiento institucional de la fecha dentro de su propio territorio.
En tanto, el proyecto de Vargas también establece que el Ejecutivo deberá “promover actividades, campañas de concientización, jornadas institucionales y espacios de articulación cada 27 de junio”, para difundir y fortalecer el papel que cumplen las PYMES en la economía bonaerense y en la generación de empleo en todo el territorio.
“En la provincia de Buenos Aires las PYMES adquieren una relevancia aún mayor, en tanto constituyen el entramado productivo predominante en la mayoría de los municipios, contribuyendo de manera directa a la generación de empleo genuino, al desarrollo territorial y a la consolidación de las economías regionales”, sostuvo el legislador bonaerense de Unión y Libertad al fundamentar la propuesta.
En otro tramo del proyecto, Vargas resaltó el trabajo que desarrollan distintas entidades empresarias bonaerenses, entre ellas la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA) y la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), a través de actividades y acciones orientadas al fortalecimiento del sector pyme.
“La institucionalización de esta fecha en el ámbito de la provincia de Buenos Aires permitirá no solo reconocer formalmente el aporte de las PYMES al desarrollo económico y social, sino también fortalecer la articulación entre el sector público y el sector privado, promover políticas de acompañamiento al entramado productivo y generar instancias de reflexión y acción orientadas a mejorar su competitividad y sostenibilidad”, expresó el senador bonaerense.
En última instancia, Vargas enfatizó que, en un contexto económico caracterizado por desafíos estructurales y coyunturales, “resulta imprescindible consolidar políticas y acciones que promuevan el desarrollo de las PYMES”, e insistió en que son las que constituyen un factor clave para la recuperación económica, la generación de empleo y el crecimiento equilibrado de la provincia de Buenos Aires.
Más de 79 mil empleos perdidos y 5 mil empresas bonaerenses cerradas
Este mes de mayo, la administración de Axel Kicillof difundió un informe que refleja el fuerte deterioro del entramado productivo de la provincia de Buenos Aires que comenzó a fines de 2023.
Según los datos oficiales, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron al menos 79.090 puestos de trabajo registrados y cerraron más de 5.000 PYMES en territorio bonaerense.
Dentro de ese escenario, uno de los casos más delicados es el de Lácteos Verónica, una PYME santafesina donde alrededor de 700 familias permanecen en estado de incertidumbre frente a la posibilidad concreta del cierre de la firma. Allí, los trabajadores denunciaron que la empresa no paga salarios desde diciembre de 2025, acumula deudas millonarias con tamberos y mantiene cheques rechazados por más de $13 millones.
En la misma línea, la crisis económica que atraviesa el país golpeó de lleno a La Suipachense, histórica empresa láctea del municipio bonaerense de Suipacha que, tras más de 70 años de actividad, se declaró en quiebra definitiva luego de meses de paralización total. La firma procesaba hasta 250 mil litros de leche diarios y su cierre dejó a más de 140 familias afectadas de manera directa.
Otro de los casos emblemáticos es el de Lustramax, empresa dedicada a la fabricación de productos de limpieza, que anunció la paralización total de su planta ubicada en Tortuguitas. La compañía atribuyó la crisis a la caída de ventas, el aumento de costos y la competencia derivada de la apertura de importaciones, mientras que la decisión ejecutiva dejó al menos 45 trabajadores sin empleo tras meses de atrasos salariales y suspensiones.
En última instancia, la histórica planta fabricante de neumáticos FATE, perteneciente a la familia Madanes Quintanilla cerró definitivamente su planta de San Fernando y desvinculó a 920 empleados luego de más de ocho décadas de actividad. Desde la firma argumentaron que la industria enfrenta “escandalosas asimetrías en el comercio exterior”, en referencia a la pérdida de competitividad frente al nuevo esquema económico y a la creciente presión de los productos importados.
Las empresas que apagaron las maquinas en la Provincia solo en mayo
En la última semana, se conoció la noticia que la planta L’Amalí de Loma Negra ubicada en la localidad bonaerense de Olavarría volvió a paralizar los hornos como consecuencia directa del sobre stock, lo que encendió las alarmas del gremio minero, en un contexto atravesado por la caída de la actividad de la construcción, el freno de la obra pública nacional y la transición accionaria de la principal cementera del país.
La planta de la cementera en Olavarría opera con dos hornos principales. En esta oportunidad, uno de ellos permanecerá detenido durante seis meses, mientras que el segundo cesará actividades en mayo y junio, con expectativas de reactivación en julio de acuerdo con las proyecciones empresariales.
Actualmente, Loma Negra acumula más de 700 mil toneladas de clínker, el principal insumo utilizado para fabricar cemento portland. Ese volumen de stock permite garantizar el abastecimiento del mercado interno durante los próximos meses aun con parte de la capacidad productiva detenida.
“Es cierto que todos los años se paran los hornos, lo que no es normal es que un horno esté parado seis meses y el otro también, el Gobierno habla de que la minería es uno de los pilares de la economía, pero desde que asumieron hay casi 3 mil puestos menos en el sector”, advirtió el secretario de la Asociación Obrera Minera (AOMA), Alejandro Santillán.
En la misma sintonía, Stellantis apagará su planta ubicada en la localidad El Palomar, donde se fabrican los automóviles Peugeot 208 y 2008, durante cuatro semanas, empezando a fines de este mes, como consecuencia directa de la caída en las ventas internas.
El problema es que la acumulación de material no surge de una expansión extraordinaria de la producción, sino del desplome de la demanda del sector. La construcción sigue sin recuperar niveles de actividad y el mercado interno continúa lejos de mostrar una reactivación consistente.
El directorio de la firma anunció que paralizará durante cuatro semanas su planta ubicada en la localidad bonaerense de El Palomar, encargada de producir autos Peugeot, producto de la caída de las ventas.
Según explicaron desde la empresa, el parate tendrá lugar en un primer período desde el 25 de mayo al 7 de junio, mientras que el segundo será del 13 al 26 de julio. El cronograma ya fue informado a los proveedores de autopartes.
No obstante, está no es la primera medida que toma la empresa para paliar la crisis en la era de Javier Milei. A principios de este año, la firma inició un programa de retiros voluntarios para desprenderse de parte de su plantel ante la baja demanda, mientras que en febrero concretó otra parada de las operaciones de la planta.
Otro caso que es de conocimiento, en la última semana, la multinacional CABOT, que resolvió cerrar su histórica planta de Campana, dedicada a la producción de negro de humo, un insumo esencial para la elaboración de neumáticos y productos de caucho.
Así, la decisión de la multinacional estadounidense impactará sobre unos 150 trabajadores entre empleos directos e indirectos y genera preocupación en todo el corredor industrial Zárate-Campana.
Es que, inaugurada en 1962, la fábrica se consolidó como un actor clave para la industria de la región, abasteciendo a otros titanes del neumático como Bridgestone, Pirelli y FATE, que también cerró su planta ubicada en San Fernando, dejando a 920 trabajadores en la calle.
Además del impacto sobre los trabajadores de CABOT, el cierre afecta a contratistas y servicios vinculados a la actividad, como vigilancia, comedor, mantenimiento y lavadero.
Frente a esta situación, desde el Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH) iniciaron una vigilia en los portones de la planta para rechazar el cierre y reclamar la continuidad de las fuentes laborales, lo que suma tensión social al interior bonaerense.
Esta recopilación no sólo refleja la cantidad de PYMES que bajan la persiana, sino también de un entramado productivo que se debilita frente a un nuevo esquema económico que no contempla la producción nacional, ni las contingencias particulares del territorio bonaerense, mientras escala la tensión social por la pérdida de empleo y poder adquisitivo de la clase media argentina. (VW)




