El presidente abrió anoche las sesiones ordinarias en el Congreso con cruces con la oposición

También anticipó una cargada agenda legislativa, ya que su gestión presentará «un paquete de 10 proyectos» durante los próximos 9 meses. En su discurso Milei despotricó contra la izquierda y el peronismo con gritos e insultos. Con la vicepresidente Villarruel hubo evasiones, distancia y hasta un empujón.

    El Presidente Milei dejó anoche inaugurado el 144° periodo ordinario de sesiones, en un recinto cargado de frases violentas, con cruces con el kirchnerismo. Destacó los logros de su gestión y anticipó: “Cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales”.

En la presentación, que salió por cadena nacional, adelantó que seguirá con su línea de política exterior con su alianza con Estados Unidos.

Luego de un verano en el que consiguió aprobar en el Congreso varias controvertidas reformas, su gestión presentará «un paquete de 10 proyectos» durante nueve meses de forma ininterrumpida para tratar «reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la Argentina», conforme expresó.

Anunció que impulsará reformas del Código Civil y del Código Comercial, además de una reforma tributaria para “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario de los argentinos”.

“Necesitamos menos impuestos y profundizar la apertura económica”, sostuvo, y abogó por “acuerdos comerciales que incluyen reformas del Código Aduanero para adecuarlos a nuestros desafíos y sentarnos en la mesa del comercio internacional”.

También afirmó que avanzará “sin pruritos” para establecer “penas más duras” y una “mayor cobertura de la prisión efectiva”, con el objetivo de consolidar la consigna de que “el que las hace las paga”.

En materia judicial, señaló que la Justicia “también tiene que ser transformada” y destacó la implementación del sistema acusatorio.

En cuanto a educación, consideró que se “necesita” reformar los niveles inicial, primario y secundario para brindar a los estudiantes las “herramientas” que los conduzcan hacia “un futuro mejor y no para adoctrinarlos”.

El Presidente también se refirió al fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y del equipamiento militar, al sostener que Argentina “no puede ser un país indefenso” en un mundo que “exige más preparación con los estándares que el contexto geopolítico demanda”.

En ese marco, convocó a “abrazar políticas de Estado por primera vez en un siglo”. Luego retomó: “Se está configurando un nuevo orden mundial y la forma en que nos insertamos en él determinará el futuro de nuestro país”, y llamó a “crear el siglo de las Américas” al destacar su alianza con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Tenemos que crear el siglo de las Américas. Make America Great Again”, arengó.

En un recinto con mucha presencia de funcionarios libertarios en las bancas, salieron de su boca frases como “me encanta verlos llorar kukas”; “manga de ladrones”, “la justicia social es un robo” y no se privó tampoco de cuestionar a la expresidenta Cristina Kirchner, a la que llamó “jefa de la banda”. A Juan Domingo Perón también lo mencionó y lo llamó “fascista”.

Insulto tras insulto

Cada agravio a la oposición estuvo acompañado de aplausos y festejos de los palcos. A los gritos, y con alguna queja ante Victoria Villarruel, el presidente vitoreó insultos bien variados. Subestimó a los diputados de Unión por la Patria que estaban en sus bancas: “kukas ignorantes”, “cavernícolas”, “asesinos”, “chorros”, “deshonestos”, “parásitos” y hasta los llamó “golpistas”.

Asimismo, cuestionó al diputado Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, al sostener que “no representar más que al 5 por ciento” de los trabajadores, y calificó a la legisladora Myriam Bregman como “chilindrina troska”.

A los empresarios:

Milei recordó que no tuvo “reparo alguno” en “señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales fruto de su accionar comercial”. “El hecho de que sea legal no lo hace lícito, y cuando un entramado legal atenta contra el derecho natural, a la vida y la propiedad, estamos frente a un marco legal ilegítimo”, sostuvo.

Luego agregó que “los empresarios prebendarios (que se benefician de la obra pública) no pueden comprar privilegios que los políticos corruptos como ustedes no ponen a la venta”.

“La mayor responsabilidad cae sobre los políticos, pero la pregunta es muy simple: ¿alguien quiere seguir con un modelo empobrecedor donde solo ganan los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder?”, planteó.

El Presidente afirmó que “para este Gobierno la respuesta es no” y añadió que “la industria nacional subsidiada deja en claro” que muchos empresarios “son cómplices del saqueo de los argentinos”. (VW)

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