Los datos reflejan una mayor diversificación en la ingesta de proteínas. Se destacan la carne porcina y aviar como las principales dinamizadoras del consumo total de carnes.
La carne de pollo aporta, en una porción de consumo promedio, 2.3 mg de los 11 u 8 mg que requieren un hombre o mujer adultos, respectivamente. Es un nutriente clave.