El estudio, presentado en enero de este año, evalúa el estado de las rutas nacionales hasta el 31 de diciembre de 2025, detallando tramos y secciones que presentan condiciones deficientes.
En principio, en materia de reducción de personal y ajustes administrativos, la Presidencia de INTA aceptaría llevar adelante un fuerte achique que afectaría a más de un millar de personas*.