Según la medición que realiza CAME con el monitor de precios en origen y destino, el consumidor pagó 3,9 veces más los agroalimentos, respecto de los recibido por el productor.
La información fue dada a conocer mediante una comunicación interna enviada a los trabajadores, a quienes se dará vacaciones. Es tanto por los altos costos como por el “incumplimiento” de plazos, dice el Gobierno.