En lugar de prospectos de remedios ahora habrá códigos QR
Se trata de un polémico cambio de innovación tecnológica, que podría dejar afuera a un sector de la población como los adultos mayores, principales consumidores de medicamentos, o los ciudadanos que cuentan con celulares que no incluyen esa tecnología. La disposición de ANMAT comenzará a regir a mediados de este mes y habilita a las farmacéuticas a suprimir el tradicional prospecto impreso e incluir en su lugar el QR.
A mediados de este mes de noviembre comenzará a regir una disposición de la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) que habilita a las compañías farmacéuticas a suprimir el tradicional prospecto impreso e incluir en su lugar un código QR en los envases.
Se trata de un cambio histórico inminente en el acceso a la información sanitaria a concretarse en las farmacias de todo el país.
La medida, respaldada por la industria farmacéutica sobre la base del argumento de modernizar la información y facilitar su ampliación digital, generó una creciente preocupación y motivó una demanda judicial que tramita en los tribunales federales. La presentación fue promovida por la Asociación de Jubilados y Pensionados “Plaza Bernardo Ader” para frenar la norma por considerarla discriminatoria frente a la brecha digital.
Según datos del Indec citados en la acción judicial, el 12 % de los argentinos mayores de 60 años no utiliza teléfono celular. La cifra escala sensiblemente en la franja de mayores de 75 años, el sector de mayor consumo de fármacos, donde uno de cada cuatro adultos carece de telefonía móvil.
Los demandantes advirtieron que la norma invierte la Ley de Defensa del Consumidor (Modificación de 2016). Dicha legislación establece que la información debe ser provista en soporte físico y gratuito, reservando la opción digital como una elección expresa del usuario, no del proveedor.
“Se le da la opción de elegir al laboratorio y no al consumidor”, cuestiona la presentación judicial sobre el alcance de la disposición regulatoria.
En ese marco, la defensa judicial recuerda un antecedente reciente: la suspensión por parte de la Cámara Civil y Comercial Federal de una medida similar dispuesta por el Ministerio de Economía para digitalizar los manuales de electrodomésticos, debido a la vulneración de derechos de quienes no poseen dispositivos ni habilidades digitales.
En ese sentido, desde el Colegio de Farmacéuticos de La Plata sostuvieron que “ya vienen cajas con códigos QR, pero en la gran mayoría de los casos siguen sosteniendo el prospecto en papel. Si bien puede generar dificultades para un sector de adultos mayores, el beneficio es que en caso de resultar necesario modificar el prospecto se puede hacer de modo inmediato sin necesidad de retirar lotes que ya están en las farmacias”.
“La medida puede traer complicaciones para los adultos mayores, que se esfuerzan para vivir en sintonía con las nuevas tecnologías, pero no resulta sencillo. Hay que buscar soluciones y no generar problemas”, detalló la doctora María Alicia Marini, indicó Diario El Día.
Por su parte, Silvia Gascón, gerontóloga, sostuvo que “sería un acto discriminatorio. Y muy peligroso si se aplicara, porque impide a un sector de los consumidores acceder a una información importante. En Naciones Unidas, se realizó una Asamblea Mundial para promover una Convención Internacional sobre derechos humanos de las personas mayores. Uno de los temas que se abordó fue la brecha digital y la obligación de los Estados de disminuir la brecha. No obligar a las personas mayores, que no han tenido oportunidad de acceder al uso de tecnologías, utilizar tecnología para realizar consultas, y menos aún en temas de salud”.
Mientras, el reclamo legal expone además serias inconsistencias en el proceso administrativo que dio origen a la disposición. La consulta pública realizada por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) en la web de la ANMAT durante el verano de 2025 solo estuvo activa cinco días, sin difusión ciudadana ni convocatoria a asociaciones de consumidores o de adultos mayores.
Asimismo, se señala que la consulta nunca sometió a votación la eliminación del formato físico, sino únicamente la incorporación del QR como un elemento adicional.
En la esfera internacional, organismos de control como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) sostienen que el código QR solo sirve como complemento opcional y de ninguna manera puede sustituir legalmente al prospecto en soporte papel.
Pese a la inminente vigencia de la norma, el recambio en las góndolas locales no será inmediato. Desde el Ministerio de Salud de la Nación y el sector productivo aclararon que existe un stock farmacéutico acumulado con prospectos impresos proyectado para un lapso de entre ocho meses y más de un año.
Por su parte, cámaras como CILFA, CAEME y Cooperala indicaron que la migración dependerá del criterio individual de cada firma. Se prevé un esquema híbrido en el que los medicamentos de venta libre mantendrán las indicaciones básicas en el estuche, mientras que los fármacos de mayor complejidad o destinados a profesionales de la salud podrían acelerar la eliminación de la versión impresa.
Mientras la medida cautelar que solicitaba frenar la disposición fue rechazada en primera instancia y aguarda resolución en la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, usuarios y especialistas advierten sobre las fallas operativas de los códigos digitales. (VW)



