El Senado bonaerense dio media sanción a la empresa de medicamentos de Kicillof

El Senado bonaerense aprobó hoy por mayoría el proyecto de ley de Axel Kicillof para crear una empresa de medicamentos. Toda la oposición se mostró en contra.

              El Senado bonaerense, en su quinta sesión ordinaria del año, dio media sanción al proyecto de ley enviado por el gobernador Axel Kicillof y empujado por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, para crear el Centro de Industria Farmacéutica, que tendrá como principal misión que la provincia de Buenos Aires tenga la capacidad de producir medicamentos.

La victoria legislativa no habría sido posible sin el amplio consenso dentro del peronismo, que dejó de lado su interna y se abroqueló detrás de la propuesta firmada por Kicillof.

Por el contrario, todos los bloques opositores se mostraron en contra de la iniciativa, pero no lograron tumbarla. En Diputados, al Gobernador se le presenta un escenario aún más arduo, donde el oficialismo no cuenta con quórum propio, a diferencia de lo que sucedió esta tarde en el Senado.

El Centro de Industria Farmacéutica constituido como una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria permitirá que la Provincia pueda investigar, desarrollar, producir, comprar, vender y distribuir medicamentos e insumos sanitarios; como así también elaborar vacunas, productos médicos, equipamiento, ingredientes farmacéuticos activos e insumos odontológicos, entre otros puntos, informó Diputados Bonaerenses.

Uno de los ejes centrales será que la producción tendrá prioridad de abastecimiento para los servicios públicos de salud bonaerenses y los 135 municipios. Según los fundamentos del Ejecutivo de la Provincia, la empresa apunta a mejorar el acceso a tratamientos, reducir costos y fortalecer la capacidad provincial para responder a las necesidades sanitarias.

El encargado oficialista de defender el texto fue el senador del Frente Grande, el kicillofista Fernando Coronel, quien justificó la propuesta al nombrar la política de ajuste del Gobierno nacional contra los programas de salud, como el Remediar, la situación de los jubilados, la necesidad de obtener medicamentos con más velocidad y casos de otras provincias que también cuentan con empresas de este estilo.

“Cuando se cierran empresas, los trabajadores pierden sus obras sociales y no tienen otra opción que atenderse en los hospitales públicos, lo que generó una recarga muy fuerte.  Por el otro lado, el Gobierno ha eliminado parcialmente un programa muy importante como es el Remediar, que significaba proveer a los municipios de una gran cantidad de medicamentos. Hoy los jubilados tienen que ir a una farmacia y elegir si compran medicamentos o comen. Es este el marco en el que se trabaja este proyecto”, narró Coronel.

Asimismo, el oriundo de San Fernando rechazó los planteos de los senadores de la oposición, que aseguraron que la empresa de medicamentos no tiene ningún tipo de control, y explicó que las auditorías se suceden después de la producción. “Permite que se garantice tener medicamentos a una velocidad mayor en comparación con la adquisición con empresas privadas”, marcó.

El texto agitado por Gobernación, sostiene que producir medicamentos y productos médicos desde una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria “debería contribuir a evitar los sobreprecios que aplican los laboratorios privados cuando disponen de un monopolio de producción”.

La iniciativa ya había sido impulsada por Kicillof en 2024 y obtuvo media sanción en Diputados, pero quedó trabada en el Senado por falta de apoyos.

Sobre esta nueva versión del proyecto, La Cámpora había puesto reparos a ciertos artículos, por lo que los senadores del Movimiento Derecho al Futuro tuvieron que dar lugar a modificaciones en comisiones para conseguir los votos de toda la bancada peronista.

El principal cambio fue la incorporación de un artículo para establecer expresamente que el Gobierno será el titular del 99 % del capital social de la empresa, mientras que el 1 % podrá ser administrado por actores públicos o privados. Esto, ante el miedo del kirchnerismo de que la firma funcione como una SAPEM, es decir como una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria, de forma descontrolada.

Entre las principales razones que encontraron los senadores para modificar la redacción del proyecto de Kicillof, se encuentra la posibilidad de esta entidad de tomar deuda. En concreto, los legisladores optaron por mantener el artículo para que la empresa de medicamentos pueda contraer préstamos y emitir títulos de deuda, pero se dejó en claro que “las operaciones deben estar vinculadas a su objeto social, contemplado dentro de su presupuesto y sujetos a los límites previstos en la Ley de Administración Financiera y Sistema de Control de Administración General del Estado”.

Como suele pasar en las entidades que tienen la facultad de buscar financiamiento por terceros, la oposición pidió crear una Comisión Bicameral de Seguimiento y Control, para que puedan solicitar informes, formular recomendaciones sobre el funcionamiento de la firma estatal, e intervenir en operaciones de endeudamiento extraordinario, como aquellos que excedan los límites de exposición cambiaria, superen los topes presupuestarios y comprometan activos esenciales.

Pese a los cambios, las bancadas opositoras de Unión y Libertad, el PRO, La Libertad Avanza y Hechos-UCR Identidad habían adelantado que se opondrían a la normativa debido a diversos puntos, como la ampliación de la burocracia estatal, el gasto fiscal, la intervención del Gobierno en materia de salud y la falta de una razón que justifique la creación de la empresa de medicamentos. Finalmente, el voto en contra se materializó esta tarde en el recinto.

Los cambios de la empresa de medicamentos del 2026 en relación con el texto del 2024

Aunque los fundamentos generales del proyecto se mantienen prácticamente sin cambios respecto de la versión presentada hace dos años, el nuevo texto incorpora algunas modificaciones como la inclusión explícita de los cosméticos dentro de las actividades que podrá desarrollar la empresa de medicamentos estatal, tanto en materia de producción y distribución como en relación con los insumos necesarios para su elaboración.

Eso abre un nuevo panorama respecto de las empresas dedicadas a la creación de maquillajes, cremas dermatológicas, protectoras solares, serum o shampús, que podrían ver a la Provincia, como un competidor directo o un socio comercial.

Otra diferencia relevante aparece en el enfoque ambiental. La iniciativa presentada esta semana por el Gobernador suma entre sus justificativos la necesidad de analizar factores físicos, químicos y biológicos del ambiente para identificar determinantes de la salud. Además, el articulado incorpora una función específica vinculada a la realización de análisis ambientales sobre agua, aire y suelo para detectar riesgos sanitarios.

Al mismo tiempo, el nuevo proyecto de Kicillof para crear una empresa de medicamentos en el ámbito del Ministerio de Salud bonaerense introduce de manera expresa el concepto de soberanía sanitaria.

Mientras que la versión de 2024 hacía referencia a esta cuestión únicamente en los fundamentos, el texto actual la incorpora como uno de los objetivos formales de la sociedad a consolidar, y agrega una función específica orientada a desarrollar acciones destinadas a su fortalecimiento.

En otro artículo incorporado en el proyecto de 2026, el Gobierno bonaerense estableció que la producción de la empresa de medicamentos se destinará de manera prioritaria al abastecimiento de los servicios de salud públicos de la provincia de Buenos Aires y sus 135 municipios, un punto clave para la aprobación del escrito en la Legislatura que no se encontraba en la iniciativa que obtuvo media sanción de Diputados en 2024. Un punto trascendental teniendo en cuenta la falta de insumos que atraviesan varios nosocomios del interior y el Conurbano provincial.

En última instancia, el Ejecutivo bonaerense sumó un artículo que refiere al control de calidad de los productos que se generen en la empresa de medicamentos, es decir, las vacunas, insumos y productos médicos, con una mención especial a los “ingredientes farmacéuticos activos” que tampoco estaban incluidos en el proyecto que ingresó hace dos años. (VW)

 

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