UIA: nuevo retroceso en la actividad manufactuarera

Desde la entidad alertaron sobre la combinación entre el incremento de los costos de producción medidos en divisas, la suba de tarifas de servicios públicos.

El último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina reveló que la actividad manufacturera sufrió un nuevo retroceso durante agosto, consolidando una caída acumulada del 3% en los primeros 8 meses del año en la comparación interanual.

El reporte técnico confirma que el sector fabril continúa sin encontrar un piso firme de recuperación, atravesado por un escenario de consumo doméstico deprimido, la pérdida de competitividad cambiaria y un comportamiento sumamente heterogéneo entre sus distintas ramas productivas.

La UIA  remarcó que la crisis impacta de manera dispar según el perfil de cada segmento, afectando con mayor severidad a aquellas industrias ligadas directamente al mercado interno y la construcción.

Entre las principales claves expuestas en el relevamiento se destacan:

–Caída del mercado interno: sectores masivos como textiles, calzado, metalmecánica no agrícola, alimentos de consumo masivo y materiales de construcción continúan registrando mermas significativas en sus niveles de venta y producción debido al menor poder adquisitivo de las familias.

–Costos al alza y presión importadora: Desde la entidad alertaron sobre la combinación entre el incremento de los costos de producción medidos en divisas, la suba de tarifas de servicios públicos y la mayor apertura comercial, factores que restan competitividad frente a productos finales importados.

–El contrapeso de los recursos naturales: En el otro extremo, los rubros vinculados a la energía, la minería y ciertos segmentos agroindustriales y de maquinaria agrícola lograron amortiguar la caída general, aunque sin la escala suficiente para revertir el balance negativo del conjunto manufacturero.

La persistencia de la contracción productiva ya comenzó a derramarse sobre la dinámica laboral del sector. Según advirtió el informe de la UIA, la pérdida de dinamismo en las plantas fabriles se traduce en una reducción paulatina del empleo formal industrial, caracterizada por suspensiones, adelantos de vacaciones y la no reposición de vacantes.

De cara a los últimos meses de la temporada, la cúpula fabril reiteró la necesidad de implementar medidas de alivio fiscal, líneas de financiamiento productivo a tasas accesibles y un marco que promueva la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas para evitar un mayor deterioro del tejido industrial nacional.(VW)

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