IA y algoritmos: el desafío laboral que se aproxima

A principios del 2026, Mercado Libre realizó una modificación en su planta de empleados en la región, que incluyó el despido de 32 empleados en Argentina. 

La inteligencia artificial y el avance tecnológico no sólo transforman el mundo del trabajo, también la vida cotidiana. Antes, pedirle a un algoritmo que realizara un cronograma de tareas o que escribiera una letra de una canción era impensado, pero ahora es posible. Y según afirman los especialistas la diferencia con respecto a otras transformaciones es que afecta principalmente a las tareas intelectuales no manuales, que antes tenían menos probabilidad de ser reemplazadas.

Esto expone los trabajos de oficina, por ejemplo. En efecto, la IA avanza una gran velocidad y podría transformar el mundo laboral más pronto de lo que se espera.

Como todos los progresos de la historia, la discusión vuelve al mismo epicentro: cómo se implementan estas modificaciones y si tienen en cuenta a los actores involucrados en el camino como, por ejemplo, los trabajadores.

 “A diferencia de otras revoluciones, como la industrial cuyos cambios se dieron más espaciados a través de los años, la IA va a un ritmo acelerado”, comparó el director del Laboratorio de Inteligencia Artificial de la Universidad Torcuato Di Tella, Agustín Gravano.

Según él, hay “preocupación” por los cambios que se generan en el mercado laboral porque conlleva también a la creación de otras profesiones, “como ocurrió a lo largo de la historia”.

A principios del 2026, Mercado Libre realizó una modificación en su planta de empleados en la región, que incluyó el despido de 32 empleados en Argentina.

Esos trabajadores habían entrenado a sistemas de inteligencia artificial, y fueron reemplazados por esos mismos algoritmos. Lo paradójico es que justamente se encargan de guiar la experiencia del usuario- un área en donde el contacto con un asistente real es importante-, ahora está automatizado.

En diálogo con AUNO, el director del Observatorio de Trabajo Informático (OTI), Esteban Sargiotto, enfatizó que dado el impacto que puede tener en el mundo laboral es “necesario discutir qué pasa con la productividad” -en relación al rendimiento diario de los trabajadores- mientras que si se aplica en el Estado “hay que discutir la soberanía”.

En este sentido, advirtió que “a veces se pierde de vista” la discusión y se termina hablando de la tecnología, cuando en realidad es que “esto es instrumento de una política”.

Para Sargiotto, hay una alineación con la política exterior de Estados Unidos: “Acá hay que ganar un avatar geopolítico”. A su vez opinó que contrariamente a lo que se afirma “la IA está regulada, pero por estos empresarios internacionales que orientan las prioridades”.

LOS EMPLEOS PERJUDICADOS

En cuanto a los empleos que podrían verse más perjudicados por la automatización de tareas de la IA a nivel mundial, el especialista destacó los administrativos y de oficina, y las que incluyen las actividades cognitivas, como el periodismo, los diseñadores gráficos y el área de informática en la cual “que impacta de lleno”.

Detalló que en cuanto a las actividades cognitivas y de uso intelectual, “se están resolviendo problemas interesantes como los matemáticos abiertos, y de investigación científica”.

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que los países más avanzados son más proclives a adoptar procesos de automatización con IA y robótica, lo que afectaría los patrones de empleo y productividad. Y en estos casos, las mujeres se verían más afectadas porque podría perjudicar los empleos administrativos y de oficina, que son la puerta de entrada y de perspectiva laboral que tiene el empleo femenino.

También, los más jóvenes estarían más expuestos porque los puestos de nivel inicial en sectores altamente digitalizados son clave para el avance en el desarrollo de su carrera y crecimiento profesional.

Sargiotto ejemplificó con el área de informática, en la cual se transformaron un montón de tareas: “Volvió extremadamente productivos a los trabajadores seniors”, y agregó que frente a esto las empresas “ya no necesitan trabajadores menos experimentados o juniors”.

Por otro lado, reconoció que “hay cuestiones en que la IA es de gran utilidad. Por ejemplo, en el trabajo de un abogado, y partes repetitivas que te ayuda. Hay algunas tareas mecánicas en donde está involucrada la IA que también te ayuda”.

“EL PROBLEMA ES LA DELEGACIÓN”

Semanas atrás, en su primera encíclica “Magnífica Humanitas”, el papa León XIV consideró que no se puede considerar a la IA “como moralmente neutra” y literalmente llamó a “desarmar la IA para impedirle el dominio sobre lo humano”.

A su vez, responsabilizó directamente a las grandes corporaciones y actores tecnológicos, que son quienes “determinan las condiciones de acceso”.

En este sentido, Gravano señaló que el problema central es la “delegación” en la toma de decisiones y en la ejecución de acciones y “el poder que se le da a un sistema automatizado con IA”.

Por su parte y en referencia a la mención del pontífice sobre el uso de la IA como uso en la guerra, Sargiotto señaló que además de eso está el “riesgo existencial” y puso de ejemplo el caso de Mitos, el modelo que creó Antropic para la ciberseguridad e investigación biológica. Advirtió que es “extremadamente bueno” porque puede “hackear hospitales, bancos y ejércitos y no sólo eso sino que está a un pasito de poder hackear un sistema super seguro para tirar bombas”.

En este sentido, Gravano recalcó que “la tecnología va a seguir avanzando, pero tienen que estar muy bien informados los que toman esas decisiones respecto a que delegar y que no»(VW).

Informe especial elaborado por Agencia AUNO (Sociales UNLZ)

 

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