El BCRA cambia el cobro de deudas y las entidades podrán debitar directo de las cuentas bancarias de sus clientes
Hoy debuta el nuevo sistema de cobro con débito en cuenta, una medida del BCRA que fue dictada en marzo. Los bancos o billeteras van a poder debitar de manera automática en cuentas que le indiquen los tomadores. Aunque el nuevo mecanismo exigirá el consentimiento previo del cliente, permitirá cancelar la autorización en cualquier momento.
El Banco Central (BCRA) pone en marcha desde este lunes 31, un nuevo mecanismo que permitirá a bancos y proveedores no financieros de crédito, tales como las billeteras virtuales, cobrar cuotas de préstamos directamente desde las cuentas bancarias de sus clientes.
El sistema, denominado Cobro con Transferencia (CCT), está disponible desde este 31 de agosto de 2026 y requiere una autorización previa y explícita del usuario.
La herramienta funcionará como una nueva modalidad de transferencias inmediatas y, en una primera instancia, estará destinada al cobro de cuotas de préstamos. La medida acata la inclusión de nuevos intentos de cobro cuando el primer débito no pueda concretarse.
A la vez, el BCRA prevé ampliar su utilización a otros pagos periódicos, entre ellos los servicios públicos. Según informó la entidad, el objetivo es ofrecer una alternativa “segura y transparente para las personas”, con especial atención sobre la prevención del fraude.
Cómo podrán debitar las cuotas los bancos y las billeteras virtuales
Uno de los puntos centrales es que el mecanismo no habilita débitos ilimitados sobre las cuentas. Para utilizarlo, el cliente deberá otorgar previamente su consentimiento explícito y por única vez, mientras que el prestamista tendrá que notificarlo por medios electrónicos el día hábil anterior a que el débito impacte en la cuenta.
Además, el usuario tendrá la posibilidad de dar de baja inmediatamente esa autorización tanto ante el prestamista como ante el proveedor de la cuenta que será debitada.
El sistema fue diseñado antes de que comenzara la crisis de los morosos. De hecho, las 6 millones de personas que actualmente tienen problemas para pagar sus créditos no tendrán cambios en su situación.
Las principales características
- Admite solamente el cobro de cuotas fijas e iguales durante toda la extensión del contrato.
- Limita la relación cuota/ingreso al 30 % al momento de formular el crédito, con el objetivo de prevenir el sobreendeudamiento.
- Establece topes para los intentos de cobro de cada cuota: un intento inicial y hasta dos reintentos, a las 48 y 96 horas, evitando prácticas abusivas.
- Garantiza el consentimiento explícito y por única vez del cliente para debitar su cuenta, previamente a la realización de los débitos de las cuotas.
- Exige que los prestamistas notifiquen por medios electrónicos a sus clientes el día hábil previo a que el débito impacte en la cuenta.
- Asegura la posibilidad de dar de baja inmediatamente el consentimiento, tanto ante el prestamista como ante el proveedor de la cuenta que será debitada.
- Restringe su utilización a entidades financieras y proveedores no financieros de crédito (PNFC) habilitados por el BCRA.
- Define un esquema de remuneración con un arancel mínimo del 0,6 %, que deberá ser pagado por los prestamistas y distribuido proporcionalmente entre los participantes, con el objetivo de incentivar la competencia y la oferta del servicio.
- Asigna la responsabilidad ante casos de fraude al prestamista, alineando los incentivos para un uso responsable del nuevo mecanismo de cobro.
Mientras la administración libertaria defiende la desregulación financiera y sostiene que el endeudamiento privado se mantiene en niveles manejables respecto al PBI, sectores de la oposición y especialistas advierten sobre las secuelas sociales de un modelo económico que empuja a los hogares a tomar créditos de consumo para afrontar gastos corrientes, dejando al descubierto la vulnerabilidad de gran parte de la población frente al peso de las obligaciones financieras. (VW)



