La gripe A avanza en Argentina y ya registra aumentos de casos en 23 provincias

La circulación de influenza A (H3N2) crece en gran parte del país y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. La gripe A volvió a ganar terreno en Argentina y ya encendió las alarmas del sistema sanitario.

Con circulación creciente en 23 jurisdicciones y una mayor concentración de casos en el NOA y la región central del país, las autoridades siguen de cerca la evolución de una temporada respiratoria que llegó con más intensidad de la esperada.

El avance de la influenza A (H3N2) coincide además con la llegada de las semanas más frías del año, un escenario que históricamente favorece la propagación de virus respiratorios y aumenta la presión sobre hospitales, guardias y centros de atención, consignaron diferentes portales de noticias.

En este contexto, especialistas del ANLIS Malbrán confirmaron la circulación predominante de un subclado específico del virus que concentra la mayor parte de las secuencias detectadas durante 2026.

Aunque no se registraron cambios que indiquen una mayor gravedad de la cepa, los expertos advierten que el principal desafío sigue siendo proteger a los grupos más vulnerables y evitar complicaciones prevenibles.

La preocupación no pasa solo por la cantidad de contagios, sino también por el impacto que la enfermedad puede tener en adultos mayores, embarazadas, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas, precisamente los sectores donde las internaciones suelen multiplicarse durante los picos de circulación viral.

El crecimiento sostenido de la gripe A (H3N2) en todo el territorio argentino genera vigilancia por parte de los organismos de salud. Todo lo que tenés que saber acerca de prevención, síntomas y acciones a evitar.

Ya son 23 las jurisdicciones del país que registran un aumento de casos de esta influenza, con fuerte concentración en el Noroeste Argentino y en la región central.

Además, especialistas del ANLIS Malbrán confirmaron nuevos casos correspondientes a un subclado específico del virus que actualmente representa la mayoría de las secuencias identificadas en Argentina durante este año. El seguimiento sanitario busca monitorear el comportamiento de esta cepa ante el aumento estacional de cuadros respiratorios.

Frente a este escenario, las autoridades sanitarias reforzaron la campaña de prevención y pidieron especial atención en los grupos considerados de riesgo. Entre las principales recomendaciones aparece la vacunación antigripal, señalada como una de las herramientas más importantes para reducir complicaciones y hospitalizaciones.

También se aconsejó permanecer en el hogar ante la aparición de síntomas, mantener los ambientes ventilados, reforzar la higiene de manos y cubrirse al toser o estornudar utilizando el pliegue del codo o pañuelos descartables. El crecimiento de los casos de influenza A coincide con el período de mayor circulación de virus respiratorios, una situación que suele agravarse durante las semanas más frías del año.

Entre sus síntomas principales se encuentran la fiebre (o febrícula), tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor muscular, dolor de cabeza, cansancio intenso y escalofríos. La mayoría de los casos se maneja con reposo, hidratación y antitérmicos.

Se recomienda no automedicarse con antibióticos: la influenza es viral (los antibióticos se usan solo si hay infección bacteriana asociada).

Una de las herramientas más efectivas para combatir este virus es la aplicación de vacunas antigripales, específicamente para personas de alto riesgo: mayores de 65 años, niños pequeños (especialmente menores de 2–5 años), embarazadas, personas con diabetes, EPOC/asma, cardiopatías, obesidad, insuficiencia renal, personas inmunocomprometidas y personal de salud.(VW)

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