Intendentes bonaerenses intentaron entregar un documento en Capital Humano
La titular de la cartera nacional, Sandra Pettovello no se encontraba en la sede ministerial y los alcaldes bonaerenses fueron derivados al edificio de la Av. 9 de Julio.
Intendentes del conurbano bonaerense y de municipios del segundo cinturón del Gran Buenos Aires, se reunieron frente al ministerio de Capital Humano, ubicado en el el centro de la ciudad de Buenos Aires, para entregar un petitorio a la titular de la cartera, Sandra Pettovello , quien no se encontraba en su despacho.
La escena no es administrativa, es política. Y en el medio, un dato duro que incomoda: millones de chicos que dependen de la asistencia alimentaria en un contexto donde los municipios dicen no poder sostenerla solos.
Los intendentes que dijeron presente fueron: Andrés Watson (Florencio Varela), Juan Fabiani (Almirante Brown), Leonardo Boto (Luján), Fabián Cagliardi (Berisso), Mario Secco (Ensenada), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes), Iván Villagrán (Carmen de Areco), Cecilio Salazar (San Pedro), Federico de Achával (Pilar) y Ricardo Moccero (Coronel Suárez).
Los jefes comunales estaban acompañados además por el diputado nacional (UxP), Andrés Larroque, la vicegobernadora Verónica Magario y otros miembros del gabinete provincial, como Carlos Bianco (ministro de Gobierno).
La jornada arrancó con un gesto de unidad poco habitual. Desde la Federación Argentina de Municipios, jefes comunales de distintos signos políticos caminaron hacia el Ministerio de Capital Humano con un reclamo común. Pedir fondos para comida.
«Venimos a pedir que la ministra Pettovello cumpla con sus deudas. El aumento que planea el presupuesto de Capital Humano para el Servicio Alimentario Escolar (SAE) es del 4% y la inflación es del 40%. Viven en otra realidad y nosotros le pedimos que se hagan cargo”, señaló Larroque, rodeados por alcaldes.
También fueron de la partida los diputados Andrés «Cuervo» Larroque y su par Mariano Cascallares (intendente de Almirante Brown en uso de licencia).
Fernando Espinoza puso los números sobre la mesa sin eufemismos: “Estamos acá porque el gobierno de Milei quiere que, de cada 10 chicos que van a las escuelas, solo coman 4. Nos están debiendo 177 mil millones de pesos para el programa alimentario escolar”. La frase condensa el conflicto. No es una discusión contable, es una disputa por prioridades.
El reclamo atraviesa al Programa MESA y al Servicio Alimentario Escolar, dos dispositivos clave en la red de contención territorial. Los intendentes sostienen que la falta de actualización de partidas y la interrupción de transferencias están desbordando a los municipios.
La ausencia de Sandra Pettovello no es un detalle logístico, es una señal política. No hay interlocución directa en un tema que, por definición, no admite demoras.
La tensión se vuelve más áspera cuando aparecen las comparaciones. “El año pasado le dieron 90 mil millones de pesos a su amigo Marcos Galperín en exenciones fiscales, y hoy estamos pidiendo 80 mil millones para la comida de los chicos”, disparó Espinoza. El mensaje busca correr el eje del debate hacia la distribución del gasto. A quién se beneficia, a quién se ajusta.
Lo que empezó como un reclamo puntual toma forma de conflicto estructural. Intendentes radicales, peronistas y vecinalistas firmando el mismo documento, no es un dato menor.
Mientras tanto, en los barrios, la discusión tiene otra velocidad. Los municipios advierten que están absorbiendo con recursos propios una demanda creciente. Comedores que se llenan, escuelas que estiran raciones, equipos sociales que trabajan al límite. La política discute, el territorio ejecuta.
El Gobierno nacional puesta a sostener su narrativa de orden y eficiencia. Los intendentes exponen una realidad que no entra en ese relato. En el medio, una negociación que todavía no empezó. Porque para negociar primero hay que sentarse. Y en Capital Humano, por ahora, la silla sigue vacía (VW)




