El Senado trata hoy la reforma laboral de Milei, junto a la marcha de la CGT frente al palacio legislativo

Senadores trata este miércoles la reforma laboral de la administración nacional, con la multitudinaria marcha de la CGT como telón de fondo. Mientras, el Gobierno de Javier Milei activa el protocolo antipiquetes para aplicar en la movilización. Varios sindicatos paran y cuestionan a la CGT por no hacer lo propio y sólo marchar.

      LCámara de Senadores trata este miércoles la reforma laboral promovida por el Gobierno nacional de Javier Milei, junto a la multitudinaria marcha de la Confederación General del Trabajo (CGT) como fondo.

La central obrera y sindicatos de todo el país desde las 15:00 horas encabezarán una multitudinaria marcha en las inmediaciones del Congreso para expresar su rechazo al proyecto de “Modernización Laboral” del mileísmo.

En ese contexto, la Cámara de Senadores comenzará a discutir este miércoles el proyecto de reforma laboral, en una sesión que promete extenderse hasta medianoche, en la cual pretende avanzar contra los convenios colectivos de trabajo, ampliar la jornada laboral de 8 a 12 horasfragmentar las vacaciones, reducir las indemnizaciones, establecer un banco de horas para los trabajadores.

También, entre alguno de sus puntos más polémicos de la reforma figura la posibilidad de pagar una parte del salario en “ticket canasta o restaurant”, algo ya objetado en fallos de la Corte, y la posibilidad de que los empresarios paguen en hasta 12 cuotas indemnizaciones o multas provenientes de litigios en la justicia.

Además, el Ejecutivo pretende modificar la forma de negociación salarial. En concreto, La Libertad Avanza propone que las paritarias “sean dinámicas”. Es decir que se discutan en base a productividad y por empresa, como sucedió en la década de los 90’.

Un dato no menor es que el Gobierno reprodujo algunos de los artículos del capítulo IV del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU)70/2023, que fue suspendido por la Justicia y que se encuentra pendiente de una definición de la Corte Suprema de Justicia.

El protocolo antipiquetes: 

La Casa Rosada avanzó con la planificación del operativo de seguridad y ratificó que la marcha impulsada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) y distintas organizaciones políticas y sociales será monitoreada bajo los lineamientos del protocolo antipiquetes, con el objetivo de “garantizar la circulación y evitar interrupciones” en la vía pública. Aunque ya a media mañana se encuentran valladas varias calles y avenidas en 6 cuadras a la redonda de las inmediaciones.

El protocolo antipiquetes está a cargo del Ministerio de Seguridad, conducido por Alejandra Monteoliva, y se articulará a través de un comando unificado que incluirá la participación de fuerzas federales.

En ese esquema, la Policía de la Ciudad acompañará el desplazamiento de las columnas en distintos tramos del recorrido, mientras que las fuerzas nacionales permanecerán apostadas en las inmediaciones del Congreso, con presencia permanente durante el tratamiento de la reforma laboral en el Senado.

Fundamentos del oficialismo de la reforma laboral 

El gobierno sostiene que el proyecto no implica una quita de derechos, sino una “modernización” destinada a revertir distorsiones, y cuestiona a la dirigencia sindical por rechazar el proyecto sin ofrecer alternativas concretas frente a la informalidad.

De este modo, el Gobierno busca exhibir firmeza tanto en el plano parlamentario, al impulsar el tratamiento de la reforma, como en el control del espacio público, en una jornada que se anticipa cargada de tensión política y sindical.

Los sindicatos que se enfrentan este miércoles al protocolo antipiquetes

Este miércoles, los trabajadores del Hospital Garrahan y sindicatos de distintos sectores se movilizarán contra la reforma, con una convocatoria que incluye tanto paros parciales como huelgas de 24 horas y ceses de actividades en distintos ámbitos laborales.

Entre los gremios del transporte que se alinearon con la protesta se encuentran los que integran la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que anunció cese de actividades parciales a partir de las 13, organizados por sector en aeronáutica, marítima, portuaria y subterráneos, con el objetivo de garantizar que sus afiliados puedan concurrir a la concentración frente al Congreso Nacional, aunque los trenes y colectivos funcionarán con normalidad durante gran parte de la jornada.

Por fuera del transporte público cotidiano, varias organizaciones sindicales decidieron realizar paros de 24 horas para permitir que los trabajadores puedan participar de la movilización y expresar su rechazo a las reformas propuestas. En ese grupo se destacan la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que anunció huelga en todo el sector con abandono de tareas desde las 10 para que sus afiliados lleguen a la movilización, y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), y los sindicatos de Docentes, que convocó a “parar igual” y movilizarse, aunque la CGT no haya planteado un paro general formal.

La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (SUTEBA), la Unión de Docentes (UDOCBA), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) adhirieron al paro y pusieron en duda el inicio de clases si se aprueba la medida.

En la misma línea, desde ATE anunciaron un cese de actividades y apuntaron contra la CGT. “Es una oportunidad perdida para el movimiento obrero argentino, sin paro nacional se debilita la capacidad de respuesta sindical, los trabajadores estamos marchando directo al matadero, la postura dialoguista nos lleva a la extinción”, afirmó Aguiar.

Además de estas expresiones sindicales tradicionales, se suman a la protesta sectores más combativos y de orientación diversa, como la Federación de Aceiteros, así como organizaciones gremiales alineadas con la izquierda, entre ellas el Sindicato Único del Neumático (SUTNA), la Asociación Docente de la Ciudad de Buenos Aires (Ademys) y la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD UBA), que anunciaron su participación con paros o movilizaciones propias en defensa de los derechos laborales y en rechazo específico a los cambios planteados por la reforma laboral. (VW)

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