FOPEA rechazó la creación de la “Oficina de Respuesta Oficial” del Gobierno nacional
Luego de que el Gobierno lanzara la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) para desmentir “operaciones”, se tensó la relación con la prensa, y el Foro de Periodismo Argentino expresó su “profunda preocupación” por la puesta en marcha de una cuenta oficial en la red social X para “desmentir mentiras” y advirtió sobre el riesgo de que el Estado actúe como un “tribunal de la verdad”.

Foto archivo 2024
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) exteriorizó su profunda preocupación y rechazo ante la creación de la cuenta de la red social X denominada “Oficina de Respuesta Oficial”, promovida desde la Presidencia de la Nación, con el objetivo declarado de “desmentir activamente la mentira” y “dejar en evidencia operaciones”. La entidad alertó sobre la gravedad institucional que implica que el Estado busque establecer una “verdad oficial”.
Es que el Gobierno nacional lanzó este jueves la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina (ORO), una nueva área destinada a desmentir informaciones que el oficialismo considera falsas y a responder públicamente a lo que define como operaciones mediáticas y políticas.
La oficina funcionará en el área “Martín Fierro” de la Casa Rosada y dependerá de la Dirección General de Comunicación Digital de la Presidencia.
Según se informó oficialmente, la ORO no contará con presupuesto propio ni incorporará nuevas contrataciones. Operará con el plantel que actualmente administra la cuenta de la Oficina del Presidente (OPRA) y estará a cargo de Juan Pablo Carreira, exeditor de La Derecha Diario, conocido en redes sociales como Joe Doe.
El lanzamiento fue acompañado por un comunicado oficial que marcó el tono de la iniciativa: “Informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta” y “La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”.
En ese marco, FOPEA remarcó que resulta “alarmante” que esta iniciativa haya sido difundida desde la cuenta oficial de Prensa de la Presidencia y sostuvo que montar desde el Estado un espacio que audite el discurso público equivale a la conformación de un “tribunal de la verdad”, incompatible con una sociedad democrática.
En ese sentido, el Foro citó el Artículo 1 de su Código de Ética, donde se establece que el compromiso primordial del periodismo es la búsqueda de la verdad mediante el rigor profesional, el chequeo de la información, la pluralidad de fuentes y la honestidad intelectual.
“Jamás como la imposición de un dogma”, subrayó la organización, al tiempo que cuestionó la pretensión del Gobierno de fijar una verdad indiscutible desde una posición de poder.
FOPEA también advirtió que esta iniciativa confirma el uso de estructuras y recursos públicos para “vigilar, señalar y estigmatizar” el disenso y la labor periodística crítica, en un contexto en el que, según señalaron, se dificulta el acceso a la información pública, no se realizan conferencias de prensa regulares y la vocería presidencial permanece sin cobertura.
Finalmente, la entidad recordó que a lo largo de sus 23 años de vida institucional ha manifestado su preocupación frente a iniciativas similares impulsadas por distintos gobiernos. “El Estado debe garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información, no hostigar ni auditar el discurso público”, afirmó FOPEA, y concluyó que ninguna autoridad puede clausurar el debate público sin afectar la libertad de expresión y la rendición de cuentas.
Más data sobre la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina (ORO):
La creación de la ORO se inscribe en un contexto de recrudecimiento del discurso oficial frente a los medios, luego de una etapa de mayor moderación durante la campaña legislativa de 2025. El presidente Javier Milei defendió la medida con declaraciones de fuerte tono confrontativo: “Fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”. En la misma línea, agregó: “Si estás llorando es porque estás muy sucio… Los limpios no lloran”.
Desde el entorno presidencial, el asesor Santiago Caputo celebró la iniciativa y apuntó contra el periodismo: “Dado que buena parte de las personas que dicen ser periodistas no quieren ejercer la profesión con responsabilidad, ahora se van a encontrar con una respuesta oficial del Gobierno que señale sus mentiras”.
La oficina estará bajo la supervisión política del vocero presidencial Manuel Adorni, el secretario de Prensa Javier Lanari y el propio Caputo. La dinámica prevista incluye el envío de informaciones consideradas falsas por parte de los ministerios, para su posterior desmentida centralizada.
En términos estéticos y funcionales, la iniciativa fue comparada con la Rapid Response de la Casa Blanca durante la presidencia de Donald Trump.
Desde la oposición, en tanto, surgieron críticas que califican a la ORO como un “Ministerio de la Verdad”, en referencia a la novela 1984 de George Orwell.
La puesta en marcha de la ORO se produce en un contexto de fricción del Ejecutivo con la prensa tradicional, organismos técnicos y sectores empresariales. A las acusaciones presidenciales contra periodistas se suman los ruidos institucionales tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y las recientes tensiones con grandes grupos industriales como Techint y el sector textil.
En ese marco, la nueva oficina abrió un debate sobre los límites entre la comunicación oficial, la confrontación política y la libertad de expresión, en una relación entre el Gobierno y los medios que atraviesa uno de sus momentos más tensos desde el inicio de la gestión. (VW)




